Llegué a Lima el 25 de febrero y desde ese dia parece que estoy en otro mundo.
Como bien dicen, acá todo es diferente...los autocares se pelean por un pasajero, la gente se despide pronunciando un amable "chao", los paisajes son indescriptibles, únicos!!!. Pero por desgracia lo que más se puede ver es ..la pobreza, personas que no tienen que comer, que vestir, ni tan siquiera una casa digna donde poder más que vivir, sobrevivir.
La primera toma de contacto fue una sensación extraña...al ver tantos contrastes no sabia si reir o llorar.
Ahora me doy cuenta de que por mucho que yo intente educar, que sin duda alguna pondré todas mis fuerzas y empeño, seré yo la que más aprenda y me enriquezca de esta experiencia
martes, 2 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Aprediendo a aprender, es tu lema.
ResponderEliminar